Combine iluminación general suave con luz de tarea potente, evitando deslumbramientos. En cocinas en galería, una línea continua guía el pasillo y reduce cortes visuales. Coloque perfiles difusores y sensores de presencia nocturna. Así, madrugadas y cenas tardías serán cómodas, seguras y sorprendentemente acogedoras incluso con pocos metros disponibles.
Un frente espejado, azulejos brillantes o vidrio lacado reflejan luz y duplican percepción espacial. Evite reflejos molestos ubicando fuentes fuera de líneas directas. Limpieza con paños de microfibra mantiene el brillo. Combine con tiras cálidas para resaltar vetas, generando una atmósfera sofisticada sin cargas visuales innecesarias ni artificios cansinos.
Regule escenas desde el móvil o mediante pulsadores discretos preprogramados: preparación, servicio y sobremesa. Los atenuadores alargan la vida de las luminarias y reducen consumo. Integre sensores de luz natural cercanos a la ventana para equilibrar. Controlar la luz es controlar el ánimo, la seguridad y el gasto.